No hay truco ni estrategia. Los orcos son salvajes y, espoleados por la sangre asesina de un señor de la guerra, se lanzarán ellos solos a la destrucción de la partida de guerra rival.
El Cleric of Gruumsh le dará +10 de vida al Eye, y el Wizard ejecutará sobre ese mismo comandante el Dolorous Blow, para que los críticos sean más probables. Los golpeadores principales serán Rask y el Eye of Gruumsh, quedando el Orc Champion por si algo se le escapara a esos dos. El Wardrummer hará de las suyas para las tiradas de salvación.
Como punto no tan bueno, tiene poquitas activaciones...
Muy divertido de jugar, ¿alguien se atreve?